Actividad física y envejecimiento - I
Con el aumento de la edad se verifican una serie de disminuciones en la capacidad funcional de los seres humanos. La frecuencia cardíaca máxima disminuye en un promedio de 10 latidos por minuto por década; el volumen máxino de ejección cardiaca se reduce en un 20-30% a los 65 años; el volumen respiratorio residual disminuye en un 30-50% a los 70; la capacidad vital pulmonar baja un 40-50% a la edad de 70, la velocidad de conducción nerviosa cae en 1-15% a los 60 años; la propriocepción y el eliquilibrio disminuyen un 30-40% a los 60; a partir de los 55 años se registra una perdida de tejido óseo de 3-5% al año; la fuerza muscular está reducida en un 20% a los 65 años y la captación máxima de oxígeno baja en un 9% por década.Sin embargo, el conocimiento científico actual indica qu estos problemas no son inherentes al envejecimiento, sino más bien derivados de condiciones susceptibles de modificación. La inactividad física (el sedentarismo), además de contribuir al desarrollo de enfermedad coronaria , hipertensión, cáncer de colon y diabetes, provoca una progresiva pérdida de masa muscular y de la fuerza física. Como consecuencia, se registran perdida de movilidad, dificultad de caminar, problemas de postura, caídas y fracturas. Son situaciones que comprometen la calidad de vida de los adultos mayores. Se ha demostrado que la inactividad aumenta con la edad, estimandose que a los 75 años, en los países desarrollados, un tercio de los hombres y la mitad de las mujeres son completamente sedentarios.

<< Home